Malditos bastardos

Huelga a decir que este año no la he visto, tan sólo me he enterado de los resultados y he visto cuatro vídeos en YouTube, pero me siento FRANCAMENTE INDIGNADO, en lo que por ley, es una fiesta republicana, conservadora y firmemente cimentada en los valores del capitalismo más recalcitrante.
Dicho esto, aclarar que hasta hace poco los Oscars se podían comprar y por decreto, esta vez James Cameron debía haber rebuscado un poco entre el bolsillo de su pantalón de fitness para llevarse si hacía falta el premio a mejor película extranjera. Mis diez motivos para sentirme indignado (sólo encontré 7):
1º Se trata de unos premios de la industria cinematográfica para la industria cinematográfica. Si tenemos en cuenta que Avatar, la película que os ha sacado a todos al menos una vez de cineyonkis y el foro de Vagos, para poneros unas gafas 3D y sentiros un poco más subnormales en una sala de cine, hay que premiarlo. Igual que se hizo con Titanic, con la de los enanos peludos vol. III o Ben-Hur. 11 Oscars como 11 jesucristos.
2º Una gala presentada por Alec Baldwin, por Dios, todo el mundo sabe que es el más aburrido y protopollo de todos los Baldwin (mi favorito es el secundario de Vampiros de John Carpenter).
4º Por lo de Mo’Nique si que no paso. Más allá de que tenga un nombre ridículo (pinchad que es un link muy gracioso), estoy harto del premio a la gorda negra. Para eso hay unos Oscars alternativos: premio a la mejor Gorda Afroamericana con Sobrepeso® en el que poder ganar si haces dramón infumable sobre obesos deprimidos que meriendan en el Kentucky Fried Niggaz.

5º Estoy un poco harto ya de tanto premio a Pixar. Que síiiiiiiiiiii (Ay Dios, lo que hay que explicar), que Up es maravillosa, como todas. Mi favorita es Ratatouille no obstante, pero esta vez me gustó más Fantastic Mr. Fox, muchísimo más que la de los peluches gigantones y emo de Spike Jonze. La academia, ya que este año van de guays, podían haberse aplicado el cuento, que Wes Anderson está tan lejos de una estatuilla como de recuperar un duro de lo que invierte en cada película.
3º The Hurt Locker me pareció más simple que un tebeo de Zipi y Zape, cuando tenía todas las posibilidades de encantarme. La comparación con Redacted, por poner un ejemplo reciente, ofusca y sonroja, pero estoy de acuerdo con premiar a una mujer como directora (ya saben, mujer que no hace una película sobre la mestruación a partir de ahora se ha ganado una nominación). Me entretuvo lo suficiente y retiene un par de buenas (grandes) escenas de acción, pero nada más, ni recurso reflexivo ni hostias. Arma Letal 3 tiene más poso y psicología que este Call of Duty no-interactivo.
8º Oscar a Sandra Bullock. Sinceramente, no se que pensar, aunque lo recoger el Razzie tuvo su coña.
6º Oscar al vestuario: buscar una película de época. Oscar concedido.
7º Cuando nada podía empeorar en Hollywood, se permite que Barbara Streisand otorge un premio. Aunque bueno, tiene un puntillo judía neocon con una nacional socialista en su interior ®.
Todo esto me recuerda al día que vi esta imagen en una gala:

A una ramera tatuada recogiendo un premio, asumí que los viejos de una gala soporífera donde se reconfirmaba las buenas inversiones se acabaron. En fin, Cameron inténtalo dentro de 3 o 4 años, cuando The Hurt Locker sea tan recordada como la película de He-Man e inventes las 4D, GO CAMERON, JODE A ESOS CABRONES.

Avatar II.
















