Sobre el fumar

Tenía pensado re-abrir mi blog con algo últil para el mundo. Bueno, re-abrir no es el término correcto porque no lo cerré nunca, simplemente tengo una vida plena y actualizo cuando, bueno, cuando me sale de los cojones que para algo es mi castillo de marfil y vosotros unos simples voayeurs de la contra cultura.
Lo tenía escrito y guardado, os juro que era de buen rollo, incluso creo que podría ser útil, el caso es que siempre consigo encontrar a algún subnormal que me alegra la tarde. A ver. Na vegando en la web de YoDonna, ese centro de perversión de la mujer retoña (combinación maléfica entre vieja anfetamínica adicta a la perversión Prada y prostituta serie soft habitual de la sala Alegoria), me encuentro con una fórmula matemática para calcular cuánto te gastas en tabaco al año y qué te podrías comprar con ese dinero, ATENCIÓN QUE NO TIENE PRECIO.
Ejemplo 1: suponiendo que fuese un fumador y tan sólo fumase un cigarrillo al día de Chesterfield podría comprar…

¡Un Windows 7! ¿Pero qué coño de recomendación es esa? ¿a quien le interesa un Windows…original? ¿de verdad estáis sobornando mis dosis de nicotina por un puñtero sistema operativo para un ordenador? ¿pero quien coño creéis que soy, alguien que sustituiría su Soma, la droga perfecta diseñada por Huxley por el arbitrario y ridículo amor? Veamos que me ofrecen por más dinero:

Con 7 cigarrillos podríamos comprarnos un bolso “de marca”. Creo que no hace falta comentar nada más. A ver ahora con una adicción severa, 32 cigarrillos:

Tenemos aquí a un hombre estúpido: alguien que prefiere fumar a operarse los ojos. En el caso de que durante toda su vida no haya considerado la operación (es algo que los que utilizamos lentes decidimos al despertarnos a cara o cruz) puede optar por una bonita scooter. Debo decir que al ver los ojos imaginé que se refería a una licenciada en artes amatorias, eso sería mucho más divertido.

¡A tomar por culo! ¡Una Wii! ¡Y dicen que es una obra de arte moderno! No hay cosa que más me satisfaga que jugar en calzoncillos a un Super Mario (sólo Dios sabe cuanto me gusta eso) pero sustituirlo por una adicción de caballo de 40 cigarrillos al día podría generar que proyectase el Wiimote contra la televisión, lo que me ahorraría otro año mínimo de tabaco para repararla.
A partir de 50 se descalabra y pierde la gracia, pero como gilipollez ha servido para reactivar mis sensores de furia. Por cierto, os equivocáis si creéis que soy idiota y no se guardar las fotos en alta calidad, me gusta comprimirlas, mirad esta que asco esta:

Qué listos sois todos madre.